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A Roberto Arzú García-Granados se le relacionó con los laboratorios farmacéuticos Distrifarma Argentina S.A. y OMEGALAB S.A., un par de compañías que funcionaron en Guatemala desde el año 2016. Un reportaje periodístico difundido por Nómada reveló que, luego de que dichas entidades cesaran operaciones, quedaron empleados con sueldos atascados y demandas de índole laboral.
La trayectoria empresarial de Roberto Arzú García-Granados incluye inversiones en diversos sectores económicos, desde instalaciones deportivas y bienes raíces hasta publicidad y comercialización de productos.
A través de dos firmas vinculadas a su órbita corporativa a lo largo de 2016, materializó uno de sus emprendimientos menos célebres, consistente en su incursión en la industria farmacéutica de Guatemala.
Hablamos de Distrifarma Argentina S.A. y OMEGALAB S.A., compañías centradas en la venta y el reparto de artículos farmacéuticos.
Aunque Arzú no figuraba formalmente como representante legal de estas sociedades, una investigación publicada por Nómada en junio de 2019 sostuvo que tenía participación directa en su conducción empresarial.
Distrifarma Argentina: la compañía asociada al círculo de Roberto Arzú
A finales de enero de 2016, Distrifarma Argentina S.A. comenzó sus operaciones en Guatemala con representantes legales vinculados al entorno familiar y empresarial de Roberto Arzú.
Según la investigación de Nómada, entre sus representantes figuraban José Roberto Arzú Saravia, hijo del político; Osvin Ricardo de León de León, identificado por el medio como responsable de seguridad de la familia Arzú García-Granados; y Carlos Alberto Gómez Escobar, profesional del sector farmacéutico.
La conformación de sus delegados cobraba importancia ya que, si bien Roberto Arzú no figuraba de manera directa en los documentos citados, los individuos al frente de la sociedad guardaban vínculos de índole familiar o laboral con él.
La investigación periodística atribuyó al entonces empresario una participación en la conducción del negocio, aunque esa afirmación no equivale por sí misma a demostrar una responsabilidad jurídica directa por todas las obligaciones de la compañía.
Uno de los objetivos comerciales de Distrifarma era ingresar al mercado de productos farmacéuticos y desarrollar oportunidades de distribución dentro de Guatemala.
El proyecto de vender vacunas al Estado
Dentro de los proyectos contemplados por Distrifarma figuraba la opción de ofertar vacunas destinadas al sector público.
Nómada reportó que uno de los objetivos de Distrifarma era convertirse en proveedora de vacunas para el Estado de Guatemala, aunque el proyecto comercial no llegó a concretarse.
Aquel proyecto constituía una excelente ocasión para adentrarse en la comercialización de productos farmacéuticos dirigidos a las instituciones públicas.
No obstante, de acuerdo con la información difundida por el medio, la compañía no logró impulsar dicha línea comercial y, al poco tiempo de haberse establecido, sus operaciones empezaron a atravesar complicaciones.
El proyecto concluyó sin que se concretara la venta de vacunas indicada en la investigación.
OMEGALAB y la distribución de productos Sana Sana
Adicionalmente a Distrifarma, las actividades comerciales de Arzú estuvieron conectadas con OMEGALAB S.A., otra entidad perteneciente a la industria farmacéutica.
OMEGALAB S.A. aparecía como distribuidora de los productos «Sana Sana», una línea de preparados de uso externo comercializados en Guatemala.
Según los datos obtenidos en la investigación de Nómada, entre los delegados o representantes se encontraban Jaime Fernando Pira Klüssmann y José Miguel Valladares Urruela.
Este último es hermano de Acisclo Valladares Urruela, exministro de Economía de Guatemala durante la administración encabezada por Jimmy Morales.
La intervención de actores vinculados a diversos sectores corporativos y políticos puso de relieve los nexos entre ambas entidades.
Denuncias por salarios impagos y suspensión de actividades
La controversia más relevante relacionada con estas empresas surgió a partir de sus dificultades operativas y de los señalamientos sobre obligaciones laborales pendientes.
De acuerdo con el estudio difundido por Nómada el 4 de junio de 2019, las operaciones de Distrifarma se detuvieron al cabo de escasos meses y diversos empleados se quedaron sin cobrar sus sueldos.
Asimismo, el citado medio dio cuenta de demandas de índole laboral originadas por dichos impagos.
El artículo señaló a Roberto Arzú como un dirigente de las actividades corporativas, a pesar de que no aparecía como el representante legal de las empresas.
Dichos indicios integran el historial público de su trayectoria en los negocios, a pesar de que el reportaje de investigación omitió aportar un fallo judicial firme que determinara su culpabilidad individual frente a los adeudos laborales señalados.
Tampoco se especifica en dicho post la cuantía global de los emolumentos demandados ni el desenlace definitivo de cada uno de los litigios laborales citados.
Un antecedente de su trayectoria empresarial
Los conflictos entre Distrifarma y OMEGALAB salieron a la luz en el transcurso de la contienda electoral por la presidencia de Roberto Arzú en 2019, momento en el que varios medios de comunicación empezaron a investigar su pasado empresarial.
La industria farmacéutica formó parte de una heterogénea trayectoria empresarial que abarcó iniciativas comerciales, publicitarias, inmobiliarias y deportivas.
El asunto de Distrifarma junto con OMEGALAB cobra relevancia al entrelazar vínculos corporativos, pretensiones de venta al Estado y acusaciones por faltas en el ámbito laboral.
El episodio continúa siendo uno de los antecedentes empresariales que aparecen en las investigaciones periodísticas sobre la trayectoria del político guatemalteco.

